Durante ese periodo, los precios de la vivienda en el país del Sol Naciente subieron un 225%, en lo que se considera uno de los mayores movimientos especulativos de la historia reciente. Y desde ahí se hundieron un 65%. Análogamente, la vivienda en España ha subido un 178% entre 1998 y 2008, acumulando desde estos máximos una caída del 10%, según datos del Banco de España. La cuestión es: ¿Qué pasaría si se produce un pinchazo a la japonesa de la burbuja inmobiliaria?